Desde hace casi veinte años se inaugura con bastante éxito esta nueva especie de practicar sexo. Consiste en la planeada alternancia de pareja con fines exclusivamente sexuales. En un principio, es solo para matrimonios, y es el canal escogido por parejas casadas o solteras. Se le llama "swapping" o "swinging" y es el deporte predilecto de más de diez millones de individuos en Norteamérica y otro tanto en Alemania Federal, lugar donde incluso alcanzan ratificación legal. Sus cultores afirman que es un vehículo seguro para pasarlo bien y consolidar los lazos afectuosos que ligan a los cónyuges.