|
Estaba en su casa conectando el nuevo aire acondicionado y estaba
en pelotas. Llamaron a la puerta y cogió una enorme camiseta que
había sobre el sofá, se la puso y abrió la puerta.
Era un mujer, sobre los cuarenta, guapísima, que se había
equivocado de puerta. Volvió a llamar para pedirle agua mientras
esperaba en el rellano y
Esto me ocurrió un bochornoso día de Agosto. Estaba en
casa probando el aparato de aire acondicionado acabado de instalar. El
calor era agobiante y me moría de ganas de probarlo. De repente
llamaron a la puerta, tenía que ponerme algo de ropa, ya que iba
en pelotas. Me puse lo primero que encontré a mano, una camiseta
talla XXL de aquellas que son enormes, la utiliza mi mujer para estar
por casa, ya la había dejado tirada esta mañana en el sofá,
me llegaba casi hasta las rodillas.
Miré por la mirilla y vi a una mujer morena con una maleta bastante
grande, "esta quiere venderme algo", pensé.
Abrí la puerta justo para que se me viera la cara, me daba vergüenza
la pinta que tenia. Le pregunté que deseaba, me dijo que venía
para una demostración, le dije que no esperaba a nadie, miró
un papel y se dio cuenta de que se ha equivocado de piso.
-Perdona, voy al 4º2ª - la vecina de enfrente.
Se disculpo y cerré la puerta. Caramba como estaba la señora,
tendría unos 38-40 años, llevaba ropa de verano de color
blanco, pantalones anchos, camiseta de tirantes y sandalias con tacones
de vértigo.
A los dos minutos volvían a llamar a la puerta, era ella otra vez.
Se disculpó y me dijo que en frente no había nadie, y que
si me importaba darle un vaso de agua mientras esperaba en el rellano,
ya que había llegado un poco antes de la hora prevista.
Volví de la cocina con el vaso de agua, ella estaba de espaldas
frente al aire acondicionado y toqueteando el mando. Los pantalones eran
de lino y transparentan un precioso trasero, no se le notaban las bragas,
¿Llevaría un tanga?
Le ofrecí otro vaso de agua y cuando volví de la cocina,
le pregunté si trabajaba de comercial vendiendo libros. Me dijo
que si era comercial pero que no vendía libros. Con la crisis se
había quedado sin trabajo y ahora vendía "artículos
para fiestas" a domicilio. Me extrañó eso de "artículos
para fiestas" y sonriendo me aclaró:
-Bueno, son "cosas" para divertirse.
Mientras llevaba la jarra de agua y una cubitera a la mesita, note que
estaba algo tensa y un poco ruborizada. Sin darme cuenta tropecé
con la maleta que dejó apoyada en la mesita, la maleta, el agua,
el hielo y yo acabamos en el suelo.
-¿Te has hecho daño? -preguntó-
Me levanté completamente mojado y entonces vi el contenido de la
maleta que se había abierto al volcarse. Estaba lleno de consoladores,
látigos, ropa erótica, etc. Es decir era como un sex shop
ambulante. Cuando se agachó para recogerlos su culo quedó
frente a mis ojos. Volví a excitarme y como es lógico mi
polla se puso tiesa como un palo. Cuando se incorporó estaba sofocada
y me pidió disculpas...
| IMPORTANTE |
El
relato completo lo encontrarás en la revista Clima 1663
correspondiente
a
la semana del
5 al 12 de Febrero 2012
¡NO
LO OLVIDES CLIMA ES LA NUMERO UNO EN CONTACTOS DE ESPAÑA
Y AHORA PUBLICAR
ES GRATIS!...
YA PUEDES IR CORRIENDO AL KIOSCO Y COMPRAR EL CLIMA DE ESTA SEMANA
Y MÓNTANTE UNA "FIESTA"
Si
has vivido alguna experiencia que te apetezca contarnos, envíanos tu relato
por e-mail a la dirección relatos@clima-x.com
o por carta al apartado de correos 30.179 de Barcelona 08080. Te lo publicaremos
en la revistas Clima o
Charo Medina,según
tu decidas.
Muchísimas
gracias. * La foto que ilustra este testimonio no
ha sido enviada por el autor del mismo |
|