![]() |
|||||||||||||||
Me llamo José, tengo 60 años recién cumplidos, muy
normal en todo y estoy jubilado anticipadamente. Mi mujer, Puri, tiene
59 años y está bastante mejor que yo físicamente.
La verdad es que, para su edad, creo que está muy buena. Posee
hermosas tetas que, aunque grandes, no están caídas, un
hermoso culo y un poco rellenita. Los dos somos bastante marchosos. Así ha pasado el tiempo. Dejamos de ir a los clubs pero yo he seguido con ganas de que se me la follaran. Por medio de una agencia de viajes nos enteramos de que había uno a Mallorca para jubilados. Eran doce días y nos salía muy económico. Nos animamos y decidimos ir. Así celebrábamos, además, el día de mi onomástica. Allí todo era maravilloso. Incluso en el hotel había gente mayor que nosotros con unas ganas de marcha increíble y que ligaban con todo el descaro del mundo. Así fue como nos llamó la atención una mujer de nuestra edad muy hermosa, simpática y alegre, a la que siempre la acompañaba algún hombre. Una tarde coincidimos paseando por la playa con Adela, que ese es el nombre de esa mujer, y entre bromas, mi esposa le dijo: - Jo, Adela, no dejas un tío vivo. ¿Qué vamos a hacer las demás?. Ella, riéndose, contestó: - Pues a tu marido ya le he echado el ojo, que a ti te puede suministrar
siempre que quieras y yo llevo ocho años viuda. Ni corta ni perezosa, Adela se sacó una teta fuera del vaporoso vestido que llevaba y dijo: - ¿Te refieres a esto?. Las de tú mujer son algo más grandes. Yo no sabía que contestar y miré a Puri pero fui de sorpresa en sorpresa cuando me dijo mi mujer: - Tócasela, así sabrás cual es más grande. Adela se situó frente a mí y cogiéndose la teta con ambas mano se la tiró hacia arriba y dijo: - Prueba, verás como tengo razón. No lo pensé más. Le cogí esa hermosura de teta a la vez que tocaba una de mi esposa para comprobar. Como podréis comprender, la polla se me puso a tope. Seguimos juntos todo el resto del día. Le contamos que años atrás habíamos estado en los clubs de intercambio, que a Puri le gustó estar con otras mujeres pero que yo tenía ganas de ver como algún tío se me la follaba. Después de cenar estuvimos bailando y cuando ya nos íbamos, Adela nos dijo: - Si me queréis hacer algo de sitio, me voy con vosotros. Miré a mi mujer con ojos de deseo así que fue ella la que dio la conformidad. Nada más subir nos duchamos los tres juntos. En la cama fue de maravilla. Adela se tumbó, yo metí la cabeza entre sus piernas y empecé comiéndole su peludo coño mientras Puri se sobaba las tetas hasta que, en un momento dado, se puso a horcajadas sobre la cara de Adela con su coño en la boca. Así se corrieron las dos y cuando yo estaba también a punto de correrme, Puri me dijo: - José, fóllate a Adela primero, no sea que no te puedas correr dos veces. Así fue como me corrí en el coño de esta mujer. - ¿Por qué no os animáis y vamos los cuatro?. Al final aceptamos. No fuimos a cenar los cuatro y después a tomar unas copas, quizá alguna de más pues parecíamos adolescentes, besándonos y metiéndonos mano por la calle. En un momento dado Puri me hizo un comentario. - ¡Joder con la puta esa! - dijo - ¡Como sabe escoger a los tíos!. Me eché a reír y le dije: - ¿Es qué a ti también te gusta?. ¡Pues ánimo y que os joda a las dos!. Noté como si sintiera un escalofrío pero no dijo nada. En cuanto tuve oportunidad de hablar con Adela le dije que a ver cuando podíamos hacer un intercambio, que a mi mujer también le gustó su hombre. Se echó a reír y me contestó: - Ya verás, hoy te va a poner los cuernos. No pude por menos que darle un beso. Seguimos tomando copas hasta que nuestro amigo dijo de irnos a su apartamento a tomar la penúltima. Allí nos sentamos en un sofá muy juntos por lo que Adela se sentó a horcajadas sobre las piernas de su amigo, este le sacó las tetas de la blusa y empezó a magreárselas y a comérselas. Al momento nos habíamos quedado los cuatro desnudos. Puri se agachó y comenzó a comerme la polla y tal y como estaba, Adela alargó la mano y empezó a tocarle el coño a mi mujer que, en el acto, empezó a culear y a mamarme la polla con más ahínco. - Mira como le gusta a Puri que le toquen el coño - le dijo Adela a su amigo - Se le ha puesto a punto de correrse, tócaselo tú y ya verás. El hombre me miró a mí y yo con la cabeza le hice que sí. Comenzó a tocarle el coño a mi mujer mientras chupaba las tetas de Adela que, a su vez, se había metido la polla en su coño y chillaba de placer. Puri debía estar a punto de correrse con la paja que le estaba haciendo nuestro amigo ya que se retorcía y la mamada era más intensa. Le saqué la polla de la boca, ya que de seguir así me hubiera corrido, y yo lo que quería era follarme a Adela o, al menos, a mi mujer. Pero Puri empezó a decir: - ¡José, fóllame porque ya no aguanto más!. Empecé a besarla y a decirle: - Anda cariño, que Julio te la va a meter bien metida y ya verás
como te va a dar mucho gusto. Cada vez se retorcía con más ganas hasta que no pudo más, se dio la vuelta y bien abierta de piernas, exclamó: - ¡Julio, fóllame tú que el cabrón de mi marido quiere ver como me la mete otro!. Julio no se hizo de rogar. Se la llevó a la cama y le pidió a Puri que se la chupara. No lo dudó y se engulló toda la polla. Yo, por mi parte, agarré a Adela por las tetas mientras ella me decía: - ¿Ves como hoy podrás ver como se follan a tu mujer?. Nos fuimos los dos a la cama. Julio y Puri y estaban enganchados. Me quedé mirando la cara de placer que ponía mi mujer y sin soltar a Adela, me incliné y besé a Puri diciéndole: - Cariño, que feliz me siento viendo como te follan a la vez que yo se la voy a meter a Adela. Julio se corrió antes que yo. Alargué la mano tocando la leche que se salía del coño de mi mujer a la vez que yo llenaba el chocho de Adela. La noche fue inmejorable. Cuando volvimos al hotel abracé a Puri y ella, besándome, me dijo: - Anda, cabroncito mío, fóllate ya a tu putita. Me costó pero conseguí echarle otro polvo. Al día siguiente paseamos por la playa con Adela comentando lo bien que lo habíamos pasado. Mi mujer reconoció que fue muy bueno y yo me sentía el cornudo más feliz ya que eso era lo que yo tanto deseaba. La víspera de venir para Madrid, por la mañana, nos dijo Adela: - Esta tarde lo celebraremos bien, tú José, prepara algo de beber, yo llevaré unos pastelitos y algo más... A eso de las seis de la tarde, cuando llamaron a la puerta, Puri estaba con una batita y debajo sólo las bragas. Yo llevaba un pantalón corto y la camisa. Cuando abrimos la puerta me quedé de piedra. Allí estaba Adela con uno de los camareros del hotel, un chico de unos veintitantos años. Al ver mi sorpresa Adela nos dijo: - Como hoy libra Edu, lo he contratado para que nos sirva la bebida ya que a él le encanta servir a las mujeres maduras - entonces comprendí a lo que se refería - Prepara la bebida y pongámonos cómodos. Fue visto y no visto. Cuando se quedó en pelotas, ella abrazó a mi mujer y al notar que sólo llevaba la bata, se la quitó y le dio un beso en la boca, tocándole el coño. - Me gustan estas fiestas pero ya te he dicho que sólo con vosotras
- habló el chico por primera vez. Yo asentí con la cabeza. Puri no decía nada pero se dejaba tocar por la mano de su amiga que ya le había metido un dedo en la raja. - No os quedéis pasmados y desnudaros - dijo Adela - Mira Edu que higo más jugoso tiene Puri, está pidiendo que se lo comamos. Cambiaron y fue él quien cogió a Puri por la espalda y besándola en el cuello alargó una mano al conejo de mi mujer exclamando: - ¡Pero si lo tiene empapado y a punto de correrse!. Tal y como estaban, Adela se arrodilló y metiendo la cabeza entre
las piernas de Puri, empezó a comerle el coño. - ¿Qué me habéis hecho que sólo pienso en follar y correrme?. Fue su primera corrida. No había terminado de correrse cuando
era Edu el que se comía el coño de mi mujer aunque enseguida
se situó encima y contemplé como le metía su polla
en el encharcado coño. - ¿Te gusta que te follen y ponerle cuernos, verdad zorra?. Anda cómele el coño a la puta de tu amiga para que tu marido se corra meneándosela viéndolo. Así fue, Adela se colocó a horcajadas sobre la cara de mi mujer y esta se comió su coño hasta que se corrieron los tres y yo también. Después cambiaron y Edu se tiró a Adela. Cuando terminó la sesión nuestra amiga me sorprendió diciéndome: - Me tienes que dar quince mil pesetas ya que a Edu le he prometido una buena propina para que nos follara a las dos y tú disfrutaras viendo como a tu mujer, como a casi todas, le gusta que la joda un tío joven. Ya en Madrid, Puri y yo hemos hablado de poner un anuncio o contestar
alguno, bien para trío o intercambio. Con Adela nos visitaremos
ya que ella vive en Toledo y nos pilla muy cerca. |
|||||||||||||||
![]() |