Quedaron sorprendidos cuando, en el pub, se encontraron con aquel muchacho, antiguo compañero en varios de sus tríos. Recordaron aventuras pasadas y decidieron rememorarlas en la cama. Pero el amigo no iba solo. Cinco compañeros estaban con él. La mujer se asustó. Siete machos para una sola hembra era mucho polla. Invitaron a dos. Fue una reunión especialmente especial.

Somos Nury y Carlos, tenemos 32 y 37 años. Lo que queremos contar es algo que nos ocurrió hace un mes a mi mujer y a mí, pues lo que comenzó con una simple salida a tomar copas se convirtió en una fantástica experiencia.
Creo que debo dar una idea de nuestra apariencia. Yo soy un hombre alto, bastante fuerte aunque con unos cuantos kilos de más. Nury es una mujer muy española, morena, bajita, tetuda, con un gran culo y un poco entradita en carnes. En general es una chica con mucho morbo y a la que le gusta más una polla que a un tonto una guitarra. El caso es que este día llevaba unas mallas negras ajustadas que marcaban claramente sus bragas, unos zapatos de tacón y una blusa negra pero semitransparente a la altura de sus pechos por lo que si la observabas fijamente podías adivinar el tamaño de sus enormes tetas. Pero el caso es que no salíamos buscando nada especial sino, como ya he dicho, pasar un rato tomando copas y escuchando música, así que nos dirigimos a un pub musical donde alguna vez habíamos estado.

Al llegar allí tuvimos la sorpresa de ser saludados por Edu, un joven que había estado con nosotros un tiempo atrás y con el que habíamos tenido mucha amistad hasta que le salió novia, con lo cual nuestra relación quedó cortada. Le saludamos muy afectuosamente y nos comentó que solía ir mucho por allí con sus amigos a tomar algo. Pedimos las consumiciones y nos sentamos. Nos contó que hacía un año que había cortado con su novia y que le iba todo muy bien pues ahora era más libre para hacer lo que le apeteciera. Dijo esto mirando a mi mujer con mucha picardía. Rápidamente, se planteó el recordar viejos tiempos cosas que los tres estábamos más o menos dispuestos a repetir pero el único problema era que él había venido con uno amigos y no podía dejarlos plantados así como así. Los llamó para presentarnos como unos viejos amigos suyos. Resultaron ser cinco chicos jóvenes, de 22 a 25 años, que nos saludaron con mucha educación y se sentaron a hablar con nosotros.

Todo transcurría con normalidad aunque yo me daba cuenta de las miradas que todos sin excepción, hacían al tetamen de mi mujer. La conversación empezó a girar entorno a los ligues y el sexo. En un momento determinado Edu dijo:

- Bien, yo voy a casa de Nury y Carlos a continuar la fiesta, ¿alguno de vosotros quiere venir?.

Los cinco se miraron entre sí, extrañados, al no comprender exactamente que era lo que planteaba Edu. Por su parte Nury me miró un poco asombrada por la audacia de nuestro amigo. Los cinco declararon estar dispuestos a acompañarnos pero Edu dijo que todos no podía ser y que sólo vendrían dos de ellos.

- Vendrán Luis y José, si están conformes - dijo.
- Por nosotros de acuerdo - contestaron los dos.

Los demás no pusieron ninguna objeción aunque era evidente que les hubiera gustado venir. Así las cosas decidimos salir a buscar los coches. Luis y José montaron en el suyo pero Edu quiso venir con nosotros. Al entrar, como otras veces, Nury se sentó atrás y Edu también. Yo hacía las veces de chofer. Allí nuestro amigo nos quiso dar una explicación.

- Quiero deciros que me perdonéis por mi audacia y que sepáis que si tenéis alguna objeción, de lo dicho nada.
- Pero lo que yo no entiendo es qué imaginan tus amigos que va a ocurrir - dijo Nury.
- Mira, nosotros somos amigos desde hace muchos años, además jugamos a fútbol sala en un equipo, en resumidas cuentas tenemos mucha confianza entre nosotros y alguna vez hemos tocado este tema, el de lo bueno que debe ser follarse a una tía entre varios y la cosa es que quedamos en que el primero que consiguiera una chica dispuesta, la compartiría con sus amigos - nos explicó.
- Pues no os va a resultar muy fácil encontrar a una chica dispuesta a hacerlo con todos a la vez - dije yo.
- Claro, por eso he elegido a dos de ellos, pero no ha sido el azar - contestó Edu - Luis he querido que viniera porque es el más lanzado y José porque, como ya os he dicho, comparte deporte, es decir que yo lo he visto en las duchas y os aseguro que son muchas las bromas que le hacemos porque tiene una polla enorme - al decir esto miró a Nury y esta sonrió y se sonrojó un poco.

Con todo esto Edu había pasado un brazo sobre los hombros de mi mujer y esta se había acercado a él iniciando un morreo los dos, con mucha ternura. Así estuvieron un buen rato, sin despegar sus bocas. Cuando llegamos a la puerta de mi casa, disponiéndome a parar, ellos recompusieron la figura aunque Edu no podía impedir que se le notara un gran bulto en su bragueta. Nos reunimos los cinco y subimos a casa. Al entrar les pregunté que querían tomar y ante sus dudas, les ofrecí una copa de cava bien fresco que todos aceptaron. Nos sentamos, repartidos entre el sofá y los sillones y pusimos algo de música. Nury estaba sentada entre Edu y yo. Este, que iba muy salido, pronto empezó a besar a Nury en los hombros y en el cuello pero ella, creo que más por vergüenza que por otra cosa, cogió la cara de Edu con las dos manos y empezó a morrearlo. Los otros dos miraban con ojos muy atentos pero sin saber que hacer ni que decir. Cuando yo empecé a sobar las tetas de mi mujer, Edu buscó con su mano la entrepierna de ella que, en el acto, reaccionó rápidamente moviendo su pelvis al mismo tiempo que Edu frotaba su coño. Entonces yo bajé los tirantes de su blusa dejando sus grandes tetas a la vista. Me levanté e invité a Luis, que era el que estaba más cerca, a que ocupara mi lugar. Se sentó junto a Nury y empezó a sobarle las tetas.

Mi mujer atrajo la cara de él y le dio un morreo. Ella ya estaba muy salida y entonces Edu empezó a sacarle las mallas uniéndose José a la fiesta, desabrochándole los zapatos. Entre los dos terminaron de quitarle también las bragas quedando su coño abierto y a la vista de todos. José puso su boca en el coño de mi esposa y empezó una lamida que provocaba gemidos en Nury hasta que Edu deslizó su mano por detrás de ella y le metió un dedo en el culo muy suavemente, iniciado un mete y saca hasta que ella, entre la comida de coño y la follada en su culo, se corrió chillando como una loca. Luego se levantó y terminó de ponerse completamente en pelotas. Era un espectáculo alucinante verla allí de pie expuesta a nuestras miradas. Entonces se agachó y con mucha tranquilidad empezó a desabrochar el cinturón y la bragueta de Edu. Su polla parecía a punto de reventarle los calzoncillos. Nury se la liberó de la prisión, se la miró durante un segundo y cogiéndosela, se la metió en la boca. La polla de Edu era bastante grande y gruesa y a mi mujer le había gustado mucho. Después de unas cuantas chupadas, dejó a Edu y empezó la misma operación con Luis, que estaba de pie junto a ella. La polla del chico no era tan grande como la de Edu pero estaba inhiesta y completamente mojada cuando Nury se la metió casi por completo en la boca. Luego le tocó el turno a José.

Mi mujer le besó en la boca mientras con su mano acariciaba el bulto que tenía él en la bragueta. Entonces José se puso de pie pues su postura no era muy cómoda y mi mujer no pudo evitar una exclamación cuando vio el miembro de José. Era la polla más grande que ella había visto nunca. Debía medir unos 23 ó 24 cm y era también muy gruesa. Su capullo brillaba y Nury empezó a besarlo iniciando una chupada, aunque a duras penas podía meter en su boca aquella polla. Edu se sentó en el sofá y aprovechando que Nury estaba de espaldas a él, la atrajo hacia sí y la hizo sentar en su regazo, introduciéndole la polla en el coño. Por un momento ella se olvidó de los demás y cuando ya tuvo aquel cipote metido hasta los huevos empezó a subir y bajar deslizando su coño por el enorme pollón de Edu. Al poco rato cogió, con cada una de sus manos, las pollas de Luis y de José masturbándolas al mismo tiempo que follaba con Edu. Mi mujer le pidió a José que se la metiera pues tenía ganas de probarlo. Edu y José cambiaron sus posiciones. Solo puedo decir que el mero hecho de meterse aquella polla en el coño, la hizo gemir y estallar en un orgasmo tremendo, pidiendo a gritos a Edu que le metiese los dedos en el culo y a Luis y a mí que le mordiéramos los pezones pues cuando se está corriendo es lo que más la excita. Poco a poco fue bajando la intensidad del orgasmo pero siguió el mete y saca con José, que la estaba llevando al séptimo cielo.

Luis se colocó de pie frente a ella, se cogió la polla y se la metió lentamente en la boca a mi mujer empezando una mamada que al poco llevó a Luis a anunciar que se corría y justo antes de hacerlo Nury se sacó la polla de la boca y teniéndola aún cogida con la mano, toda la leche salió proyectada contra sus tetas, su cuello y parte de la cara. Ella tuvo un orgasmo también mientras se frotaba las tetas con la leche de Luis. En este momento José, entre jadeos, le dijo que se iba a correr pero Nury lo contestó muy excitada:

- ¡No me la saques, quiero sentir tu leche en mi coño!.

Entre espasmos y metiéndole la polla a mi mujer hasta el fondo, se corrió José. Nury, para ser menos, empezó a gemir y yo, que estaba junto a ella con mi polla a punto de reventar, se la puse entre las tetas y disparé mi leche sobre éstas y sobre la barriga de mi mujer. José se la sacó. Su lefa le corría a ella entre las piernas. Nury estaba completamente bañada por la leche de todos nosotros. Edu se acercó a ella y empezó a besarle el cuello con mucha suavidad y luego la morreó. Ella, entonces, colocó una pierna sobre la espalda de él y Edu, que ya he dicho que posee una buena tranca, se la metió sin ninguna dificultad comentando:

- ¡Te han dejado el coño bien abierto, cariño!.

Así estuvieron los dos un rato hasta que Luis comenzó a sobarle las tetas y al verla excitada le pidió poder metérsela por el culo mientras Edu la jodía por delante. Pero Nury se negó. Hoy por hoy su culo es virgen de pollas y sólo permite que le metamos los dedos. Al oír su negativa, Edu sacó la polla del coño de mi esposa e invitó a Luis a penetrarla. El chico lo hizo, mientras Edu ponía su polla y sus huevos a la altura de la boca de Nury, sentándose sobre sus pechos. Ella, empezando por los huevos, siguió con su lengua todo el recorrido por la polla de Edu hasta engullir el capullo, que brillaba, duro y morado. Al anunciar Luis que se corría, ella dijo que lo hiciera sobre su barriga y al poco Edu derramó su lefa sobre la cara de Nury, regándole también las tetas. Nury, que en esta sesión había tenido innumerables orgasmos, estaba derrengada pero muy sexy pues iba completamente llena de leche. Sus muslos, su cara, sus tetas... todo, el cuerpo, por lo que se fue a duchar. No es necesario que diga que esa noche aún hubo algo más pero no quiero hacerme pesado y dejo el relato para otra ocasión.

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