Estaba cansado de pelearse con su novia. Los dos tenían un carácter muy fuerte y estaban todo el día regañando. Para calmarse aceptó asistir a una fiesta de amigos y allí tuvo la sorpresa de encontrar a chicas dispuestas a recibir placeres por cualquiera de sus agujeros. También estaba su novia. Pasados los primeros momentos de sorpresa, rabia y celos, entró en el juego aprovechando todo lo que se le ofrecía y olvidándose de que uno de esos cuerpos pertenecía a ella.

Como de costumbre, me había vuelto a pelear con mi novia Belén. Teníamos los dos un caracter demasiado fuerte. Dejé de estudiar y me fui para la calle. Estaba cansado de tantas peleas. Me encontré, poco después con una chica, compañera de estudios, Elena, y su novio José. Nos fuimos a tomar un café, les conté mis problemas, me aconsejaron que saliera más y que les acompañara a una fiesta en casa de unos amigos de Elena. Era un apartamento de estudiantes en el que vivían Carlos y su novia Mariluz y una hermana de Elena. Allí la gente empezó a beber y a hablar. Se animó mucho la fiesta. Eramos unas veinte personas y según me comentaron, faltaban algunas chicas. A las tres de la mañana algunos se fueron, nos quedamos en el salon del apartamento las dos parejas, la hermana de Elena tres chicos contándome a mi, aunque José me había dicho que habían llegado dos más y que estaban en el baño. Las chicas salieron del salón y Carlos puso un biombo en medio, el cual tenía 5 boquetes.

- Acabo de hablar con las chicas y ellas se atreven - dijo - Si ninguno se corta, vamos a pasarlo todos muy bien esta noche.

Todos dijeron que sí y me dio la impresión de que yo era el único que no sabía de que iba la historia. Carlos salió y apareció con una tarta de chocolate bastante grande y la partió en un montón de trozos. Luego llamó a las chicas. Me cubrió un sudor frío todo el cuerpo al ver aparecer por los boquetes del biombo los culos de las chicas. No podía hablar ni dejar de mirar. Vaya fiestas se montaban estos. Miré a José, imaginando que uno de esos culos era el de Elena. El me miró y se rio, contándome que ellos estaban acostumbrados a estas cosas y añadió que me lo pasara bien y que no contara nada a nadie.

El juego consistía en tirar trozos de tarta y el que acertara tenía que lamer el culo correspondiente. Nos lo jugamos al palillo más largo y quedé de tercero. Cuando me tocó a mi, tiré a un culo que me pareció el de Elena, ya que era bajita y lo tenía respingón. Se lo lamí a conciencia mientras oíamos las risitas de las chicas. Después nos tocó a los chicos meter el aparato por el boquete, aunque a mi me resultó incómodo pues soy un poco alto y los boquetes estaban preparados para los traseros de las chicas. Noté el tacto de unas manos y después una boca me la empezó a chupar. Mientras nosotros comentábamos lo bien que lo hacían, las chicas se iban cambiando de polla con lo que nos excitaba mucho las diferencias en la forma de chuparla de cada una.

- Tú, que eres el nuevo, ¿qué te gustaría que hiciésemos ahora? - me preguntó Carlos.

Yo entre lo borracho y lo excitado, recordando el culo de Elena, dije:

- Se lo hacemos por detrás a todas.

En el acto se oyeron protestas de dos de las chicas. A mi se me cayó el alma al suelo, ya que una de ellas era mi novia y yo ni siquiera había reconocido su culo. Al principio me pasó de todo por la cabeza. Yo siempre fiel y ella venía a fiestas de estas. No sabía como reaccionar. Mientras, detrás del biombo, Elena había convencido a las otras chicas de lo excitante que era hacerlo así y hasta mi novia Belén, aceptó. Ella que nunca me dejó hacérselo. Carlos les dijo a las chicas que volvieran a sacar los culos, les puso un número a cada uno y a nosotros nos hizo dar la vuelta para que no los viéramos. Elegimos número y a mi me tocó el del lado izquierdo, que era el de Mariluz. Empezamos a trabajar los culos con la lengua y cuando Mariluz me dijo que ya se la podía meter, me puse una crema de manos en la polla, que fue lo que nos trajeron, e intenté meterla, pero la posición era muy forzada, así que las chicas salieron de detrás del biombo y se pusieron con los culos en pompa. Ahora no me costó mucho meterla en el culo de Mariluz. Y al que se la estaba metiendo a Elena tampoco. Esta era la pareja que estaba al lado nuestro. En cambio Carlos no conseguía metérsela a mi novia ya que estaba muy tensa. Las otras dos parejas también estaban empezando el mete y saca.

Tengo que reconocer que estaba disfrutando de los problemas de mi novia. Ella miró mi cara y vió mi expresión de felicidad y al momento se cogió las nalgas con las manos y se las abrió, relajó el esfínter y Carlos entró en ella de un empujón, ya que estaba haciendo fuerza. Belén dió un soplido y vi como los ojos se le ponían rojos, pero no protestó. Carlos empezó a masturbarla y al poco tiempo su expresión fue volviéndose más placentera.

- ¡Déjame encularla! - le dije a Carlos.

Belén protestó y dijo que quería seguir disfrutando con él, en cambio Elena me dijo que se la metiera a ella que le apetecía mucho. Me cambié con el que se lo estaba haciendo a ella, lo cual no puedo negar que me daba también mucho morbo. Entré con suma facilidad en su culo y empezamos a movernos aunque la hice moverse hacia adelante para ver la cara de mi novia. Poco después a Elena le llegó un orgasmo terrible y empezó a apretar el esfínter por lo que yo no pude aguantar más y me corrí dentro de ella. Quedé apoyado sobre su espalda con mi polla en su culo, fláccida, y mirando como José sustituía a Carlos en darle por el culo a mi novia.

Aunque estuvo poco tiempo, ya que Belén se corrió enseguida a base de masturbarse con el dedo, le pidió que se saliera ya que se encontraba molesta después del orgasmo. Yo salí del culo de Elena y dejé que José terminara en él.. Era ya tarde, nos despedimos y llevé a mi novia a su casa. No hablamos mucho ya que yo, la verdad, me sentía dolido con ella por no decirme que le gustaban estas cosas o por celos, pero la verdad es que yo también había hecho lo mismo y me lo pasé muy bien.

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