El ir a visitar a unas amigas suyas le sirvió para encontrarse metido en una juerga impresionante sin buscarla pero en la que participó con todas sus ganas, llegando a descubrir placeres que hasta entonces eran, para él, completamente desconocidos.

Hola Charo, soy Marcos de Valladolid y os escribo para contaros lo ultimo que nos pasó a mi novia y a mí. Yo había quedado con ella que contactaría con una chica o matrimonio para follar y así lo hice.
Un día recibí una carta de unas amigas mías de Salamanca, que me contaban que venían a Valladolid de fiesta. Ana y Angela, que así se llaman, son unas putarronas de cuidado, y lo sé porque nos lo contamos todo, aunque yo nunca he follado con ninguna de las dos. Me decían en la carta que llegaban por la tarde, que irían directamente a su hostal y que fuese a verlas allí.

A eso de las seis me presenté, me recibió Ana y estábamos hablando mientras Angela se duchaba y cuando esta terminó, salió como si nada, desnuda por completo y me saludo diciendo al ver la expresión de mi cara:

- Hijo ni que no hubieses visto nunca una tía en bolas.
- Sí que he visto - contesté - pero no tan buenas como tú.

Entonces, ni corta ni perezosa, Ana también se desnudó para meterse en la ducha y tengo que reconocer que estaba mejor que Angela, con tetas grandes y firmes, con unas medidas de impresión, y cara de muñeca pero picara, como de decir "quiero rabo ya". Por el contrario Angela es algo
más baja pero con dos tetas que le caen por el peso.

Ana se ducho y yo disimulando mi empalmada, me eché en una cama boca abajo, mientras a mi lado, Angela se estaba vistiendo. Me dijo que había ligado con un tío en carnavales y que a la hora de follar era una pifia, que se corría sin tocarle la polla. Solo quería que se la chupara, y aunque a ella le encanta hacerlo y tragarse la leche, también le gusta ser follada pero el tío, una vez se había corrido ya no servía para nada. En esto salió Ana y al saber de lo que hablábamos dijo que a ella le paso lo mismo, que el tío solo quería mamadas.

- ¿Pero es que os lo tirasteis al mismo tío por separado? - les pregunté algo sorprendido.
- El mismo día sí - me dijeron - pero no a la vez.

Yo estaba que agujereaba el chandal con la dureza de mi polla. Había ido allí solo para quedar con ellas y no me había puesto traje.

En esto sonó mi móvil, que tenía en un bolsillo de mi chupa, colgada tras la puerta. Me levanté intentando disimular la erección que tenía y era un amigo mío, Raúl, que me llamaba para vernos más tarde. Entonces le conté donde me encontraba y como eran mis amiguitas. Rápidamente me dijo que venia con nosotros pues su novia hoy no salía por tener exámenes. Entonces me di cuenta que las dos chavalas se estaban rompiendo de risa pero yo no sabía de qué hasta que Angela, habiendo ya cerrado mi móvil, se me acercó y me agarró el paquete diciéndome:

- ¿Es por mis tetas, por las de Ana o por lo de las mamadas que hacemos?.

Yo me puse colorado, sin saber que decir. Pensaba es mi oportunidad de follármelas pero estaba tan nervioso y sorprendido que contesté lo primero que se me ocurrió.

- Es por vuestras tetas, son geniales - dije.

Ana me dijo entonces que ya que ellas estaban en bolas yo, para no ser menos, tenia al menos que enseñarles la polla. Me la saqué no con un poco de miedo ya que no es gran cosa, de larga unos 15 cm pero de gruesa mide 5 cm de diámetro. Ana se la quitó de las manos a Angela y empezó a meneármela. Yo estaba en el cielo cuando sonó mi móvil de nuevo. Ahora era mi novia que tampoco podía salir conmigo a causa de los exámenes.

Mis amigas, al oírlo, se reían y en el acto Ana volvió a mamármela mientras yo intentaba aguantar los gemidos para que no se enterase Sandra, mi novia, de lo que me estaban haciendo. Al final colgué y me dispuse a disfrutar. Como la mamaba de bien la condenada, pasaba la lengua por todo el rabo y luego, solo con los labios, se la metía toda en la boca a la vez que me masturbaba. A todo esto Angela estaba tirada en la cama metiéndose un dedo en el coño y gimiendo. Yo no pude más y descargué toda mi leche en la cara, boca y tetas de Ana la cual, al acabar yo de orgasmar, se fue con Angela para
que se lo lamiera todo. Yo estaba súper excitado, me acerqué a ellas y comencé a meterles mano. Al rato fue Angela la que se adelantó diciendo que ella también quería pirulí, y me la empezó a mamar. Ella lo hacía mejor aún que Ana y eso que esta era una maestra. Me masturbaba y se la metía toda, succionando, y así un rato hasta que no pude mas y me volví a correr aunque para su desgracia solo salieron dos gotas de leche. Algo enfadada, me dijo que la debía una y que se la pagaría a
lo largo de la noche.

Ya más tranquilos reímos comentando lo que había pasado y las ganas que teníamos de que esto ocurriera desde hace tiempo. Hablamos de mil cosas y en esto sonó de nuevo el móvil. Era de nuevo Raúl que me preguntaba si podía llevar a un amigo y su novia, los dos de San Sebastián y que habían venido a ver el partido de fútbol del domingo. Sin problemas, dijimos los tres y quedamos para las nueve en la plaza mayor. Entonces yo me fui a casa a cambiarme y desde allí le conté a Raúl todo lo que había pasado, diciéndome él que teníamos que tirárnoslas a las dos, pero que el inconveniente eran sus amigos, y decidimos pensar algo. Llegamos a la cita yo solo, ellas por otro lado y Raul y la pareja por otro. Después de las presentaciones, decidimos ir a un centro comercial a por bebida y reunirnos en la habitación de Ana y Angela y luego salir de fiesta. Compramos una botella por cada dos, ron añejo, whisky y coca cola, además de vasos y algo de picar. Fuimos a por hielos y luego al hostal.

Al llegar, empezamos a beber y entre risas Jorge y Esther, los amigos de Raúl, no paraban de meterse mano ante nuestro asombro. Al final les dije que dejasen algo para luego, que me daba envidia, pero Esther me dijo que la sobase también, que eso la excitaba. Yo no me corte supongo que por el ron que tenía ya por la sangre. Lo cierto es que la toque el culo como en broma, pero Jorge dijo de jugar todos a algo. Contó que consistía en tirar un dado que llevaba Ana en el llavero. Cada uno de nosotros tendría un número asignado. En la primera tirada perdida se bebía un vaso, en la segunda se pagaba prenda, la tercera era un beso y la cuarta, una prueba. Empezamos, yo bebí, Ana se quitó el jersey, el beso le toco a Esther y ante el asombro de todos se lo dio a Raúl, lamiéndole toda la boca. La prueba le tocó a Angela y entonces Esther soltó:

- Que se la casque a uno durante una tirada entera.

Angela aceptó y eligió a Jorge que, por cierto, gastaba una buena polla. Seguimos con el juego y al llegar a la prueba otra vez, me tocó a mí y Ana pidió que le comiese el coño durante otra ronda, y yo encantado. Se siguió con el juego y solo paré de comerme el coño de Ana para beber. El beso fue entre Ana y Raúl mientras la prueba le tocó a Esther que Jorge propuso follársela entre los tres. Esto era una orgía en toda regla. Yo se la puse en la boca y me la empezó a mamar sin problemas, Raúl le follaba el coño y su novio el culo. En esto miré a Ana y Angela viendo como se masturbaban mutuamente contemplando como nosotros nos follábamos a Esther, aunque al cabo de un rato protestaron por que duraba demasiado nuestra actuación, así que paramos.

Entonces ellas dijeron de tirar a los dados quien iba a estar con quien, y luego cambiar. Todos estuvimos de acuerdo y fue así. Esther con Raúl, Angela conmigo y Ana con Jorge. Empezamos comiéndoles los coños pero cambiando de coño cuando gemían corriéndose. Después fueron ellas las que nos la chupaban, igualmente rotando, luego las follamos el coño y yo me corrí en la boca de Angela, diciéndole que la deuda estaba saldada a lo que ella dijo que aun no, que tenía que encularla y que ella me enculase a mi. No podía decir que no, después de todo era divertido. La verdad es que su culo era estrecho pero una vez dentro, ¡qué delicia!. Ella me metió primero un dedo y luego dos en mi culo, cosa que me puso muy cachondo y nos corrimos a la vez. Ya más tranquilos, decidimos
echarnos en el suelo a ver como follaban los otros. La verdad es que me gusta mirar. Esther gemía y al final me pidió que yo la follase ya que era el único que no lo había hecho, pero Angela se me adelantó diciendo que si la follaba, Jorge me la tenía que meter a mi.

Acepté y mientras me follaba a Esther Jorge me enculaba a mí. Al principio fue muy doloroso, pero luego me gustó y me corrí en el coño Esther que manaba leche, supongo que de Raúl. La corrida fue más grande de lo que yo esperaba teniendo en cuenta que ya había eyaculado unas cuatro veces hoy.
Descansamos y decidimos vestirnos y arreglarnos un poco para ir a tomar la penúltima, pero Raúl, Esther y Jorge se cortaron porque decían que estaban cansados del viaje y se fueron a casa aunque, según me contó Raúl pasaron toda la noche follando, y Jorge a él, también lo enculó y él se llevó lo suyo. Debido a esto, nos quedamos Ana, Angela y yo. Fuimos a una disco de moda y allí pedimos más alcohol y fuimos a bailar. Muchos tíos no quitaban ojos a mis amigas y una tía a mí. Era mayor que yo, unos 40, pero estaba muy buena. Mis amigas, me dijeron que fuera a por ella, pero que tenía que llevarles algún tío para ellas.

Acepté, me acerque a la mujer y empezamos a hablar. Se llamaba Luisa. Era morena, alta y aunque con pocas tetas, sí con muy buen culo y cara. Me dijo que se encontraba con su marido, pero que este estaba ligando con una amiga suya y que se había cabreado. Seguimos hablando y en esto la música paró y nos dijeron que cerraban. Busqué a mis amigas y me dijeron que habían conocido a un chico y que se lo iban a tirar a su habitación. Luisa lo oyó todo y le dije que si quería venirse con nosotros. Aceptó y por el camino nos encontramos a su marido, David. Preguntó que donde ibamos y Luisa le dijo que a casa. Él le contestó que tenía el coche ahí mismo y Luisa se despidió de mi diciéndome que me llamaría para terminar lo que habíamos hablado. Yo me fui con mis amigas, pero como no me apetecía más sexo y tenía sueño, quedé en ir por la mañana. Bueno, esto es todo y si ocurre algo con Luisa ya os lo contaré Por cierto, si alguna mujer casada o pareja o chica sola quiere algo más que amistad que escriba a la revista. Besos, Charo.

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