A él no le gustaba darle por el culo a su novia pero un día se enteró de que ella, con un antiguo novio prácticamente solo efectuaban este ataque trasero, algo que a ella le volvía loca. Buscó a este antiguo novio, solo para este menester, y ella pudo ser feliz.

Amiga Charo, soy el novio de Esther desde hace un año y medio. Ella es bajita de estatura, carita preciosa, pelo corto y muy negro, aunque la parte de arriba es algo pequeña tiene unas piernas bien fuertes que terminan en un culo que sobresale muchísimo y muy bien formado, motivo por el cual le silban y dicen cosas por la calle con frecuencia. Esther es tranquila, algo tímida y en la cama nos llevamos bien, le doy lengua a su almejita, cosa que le encanta, y se la clavo en forma tradicional, o ella arriba o a la inversa, 15 ó 20 minutos y listo. Lo que sí Esther tiene por costumbre es hablar cuando me la estoy follando, lo hace en voz muy baja pero "sucia" y después como si nada e incluso se ruboriza si hablamos del tema, así que no lo toco.

Hará un mes me encontré con el que creo es su único ex-novio, Luis, de casualidad en la calle. Nos reconocimos mutuamente y él me preguntó:

- ¿Qué tal Esther?.

Le dije que estaba muy bien y entonces él, sin previo aviso, me dijo:

- ¿Le sigue gustando que se la entierren por detrás?.

La pregunta me sentó mal pero en vez de enojarme le dije que por qué me preguntaba eso y me confesó que desde que había roto con ella soñaba con verla en la cama arrodillada, con el culo al aire y diciéndole a él "Amor, mi culo está listo pero no te olvides de ponerme mucha vaselina". Yo, que ya estaba en el tema, le confesé a Luis que nunca le había hablado a Esther de hacerle el amor por el ano porque me daba vergüenza preguntarselo, además del hecho de que nunca me había follado a una mujer por el culo. Luis se reía, y me dijo:

- Prueba, que a tu novia eso le fascina, te lo garantizo, yo me la tiré por el culo durante seis meses y ella misma siempre me lo pedía, pero tienes que atreverte a pedírselo porque por ahí piensa ella piensa que si lo propone, vas a pensar que es un putón.

Cuando terminamos la conversación, intercambiamos teléfonos y Luis me ofreció ayuda en ese tema si me hacía falta pero yo le dije que por ahora no, gracias. Luis me mencionó que le diese saludos a Esther de parte suya, y que le dijera que extraña a "chiquito" y yo obviamente deduje que "chiquito" tenía relación con el culo de Esther. Como el tema francamente me calentaba, pensar que otro le había hecho de todo a mi novia Esther, me quedó la intriga.

Esa noche, después de follarme a Esther en la cama, le dije, aún caliente y con voz algo nerviosa, que había visto a Luis y que él le mandaba muchos saludos además de que "extraña a chiquito". Esther, que también seguía caliente y me estaba dando besitos y chupaditas suaves en el miembro para despertarlo, se sorprendió de lo que dije, se ruborizó y no me miraba, aunque seguía mamando pero como yo le insistí de qué se trataba me dijo:

- Amor, la verdad es que Luis estaba fascinado con mi culo, así que desde que comenzamos a salir como novios me convenció de que "por atrás" no era sucio y daba mucho placer. Yo le tuve confianza y me dejé. Cada vez que salíamos Luis me daba por el culo con una jalea muy especial que era mejor que vaselina porque entraba rápido y dolía poco o nada. Después hablé con amigas y varias me dijeron que las más putas dan el culo así que cuando tu y yo comenzamos el noviazgo preferí no hacerlo, especialmente si nos vamos a casar.
- ¿Esther, extrañas hacer eso o extrañas lo que Luis te hacía? - le pregunté.

Esther me confesó, casi llorando, que extrañaba aquello y entonces yo le dije a mi novia la verdad:

- Por el culo no, pero como te quiero mucho, si quieres le hablo a Luis del tema pero si hacemos algo los tres estamos juntos será como una despedida de solteras a la moderna, y después de casados nunca más.

Esther temblaba de calentura porque entendió mi propuesta del trío. Ella nunca había estado en una orgía y yo tampoco, y me dijo:

- Llámalo mañana, que porque hagamos sexo con otro no quita que seamos novios y nos queramos. No vas a cambiar tu idea de quien soy por esto.

Le dije que no mientras con Luis yo decidía cuando, como y durante cuanto tiempo le iba a dar por el culo. Seguíamos en la cama y Esther me hizo la mamada del siglo, con una calentura y ganas increíbles. Luego me ofreció el culo simplemente arrodillándose frente a mí y diciéndome en una voz súper suave:

- Es tuyo también.

Pero en vez de aceptarlo, le di besitos en la almeja durante diez minutos hasta que Esther me pidió que le pasase la lengua más arriba, pero yo no pude y así terminamos.

A la mañana siguiente llamé a Luis y le dije en forma directa:

- Esther recibió contenta tus saludos, hablamos del "chiquito" y se reía mi novia... ¿Te gustaría venir a tomar un café y por ahí le haces un favor a Esther recordando viejos tiempos?.

Luis, con total serenidad aceptó y dijo:

- Os veo esta noche a las nueve y... ¡llevo lubricante!.

Esther y yo vivimos juntos y planeamos casarnos en dos meses. La llamé al trabajo y le dije que vendría Luis esa misma noche. Esther volvió temprano del trabajo y yo también, se hizo las uñas de los pies, se afeitó las piernas y en el dormitorio me pidió que le mirase el culo, abriéndose bien las nalgas al agacharse, para que yo le dijera si lo veía bien limpio. Yo le dije que sí, allí nos sentamos juntos en la cama y le pregunté si quería seguir adelante. Se notaba que Esther estaba súper caliente y nerviosamente dijo que la idea le encantaba pero no sabía como empezar al llegar Luis. Le dije que usase una ropa de interior tipo tanga transparente que ella tiene y que yo ya le había dicho a Luis que le tocase el culo cuando la abrazara y entrara por la puerta, que le pusiera las manos encima de las nalgas durante unos segundos.

Antes de las nueve Esther se preparó en el cuarto y nerviosamente sacó la vaselina por si Luis no traía, me llamó, me dijo que me quería muchísimo, me pidió que le pusiera talco sin olor en las nalgas y que otra vez le mirase el culo. Yo le abrí las nalgas, miré y le dije que todo estaba muy bien. Como conozco bien el temperamento de mi novia y sé que con frecuencia cambia de opinión súbitamente, le reaseguré que no cambiaría nada entre nosotros, le hiciera Luis a ella lo que fuera o ella a él lo mismo. Esther se tranquilizó.

Al poco rato sonó el timbre y fuimos los dos a la puerta para abrir, yo primero para estar delante de Esther al abrir de manera de no ver lo que Luis le iba a hacer. Luis me saludó a mi rápido y de inmediato vio a Esther, la abrazó, besó y ví que las manos de Luis iban por detrás de Esther y debajo de la cintura. Esther totalmente ruborizada y con una risa nerviosa se quedó allí, recibiendo el abrazo de Luis. Entonces yo miré y vi que Luis tenía sus manos manoseando todo el culo de Esther, incluso abriéndole las nalgas y con los dedos buscándole el agujerito.

El abrazo parecía eterno aunque solo duró poco más de un minuto y ya todos súper calientes yo, como un estúpido, no sabía que decir así que propuse tomarnos un café y los tres caminamos hacia la cocina, Luis con un brazo alrededor de la cintura de Esther y tocándole las nalgas. En la cocina me senté, Luis también y Esther, semi desnuda porque ese tanga transparente lo dejaba ver todo, fascinada con que dos hombres la iban a gozar, preparó el café dándole la espalda a Luis, sabiendo que él no apartaba la mirada de su culo.

Esther sabía lo que se preparaba, su ano marroncito sería de Luis dentro de un rato y mientras tanto, Luis y yo hablábamos de lo hermosa que era Esther. Como hacía más de un año y medio desde que Luis y Esther no compartían una cama, había muchísima ansiedad y tensión sexual, pero como yo aprobaba todo, Esther estaba más tranquila de lo que yo pensaba. Ella me sirvió el café a mi primero, agachándose y dándole toda la visión de su culo a Luis. Luego sirvió a Luis y ahí él la tomo de la cintura suavemente y la sentó en sus piernas. Esther no puso oposición y aunque yo no lo veía, sabía que Luis le estaba manoseando todo el culo. Entonces ella se quitó el tanga y ya no había marcha atrás. Luis se levantó y la agarró de la mano para caminar hacia el dormitorio. Esther se quitó los zapatos mientras caminaba y yo detrás de ellos.

En un momento ella se dio la vuelta y me lanzó una linda y suave sonrisa. Todos hablábamos poco o nada. En el cuarto Luis se desnudó sin apuro, y yo también, me acerqué al oído de Esther, que ya estaba arrodillada en la cama estilo perrito, y le dije:

- Mi amor, ¿quieres seguir?.

Esther me miró con una cara serena pero llena de calentura y me dijo en voz bajita:

- Te quiero, gracias por este placer que es el mejor regalo que me podrías dar. Sé que soy un poco puta pero es entre nosotros.

Luis acercó la cara al culo de Esther y comenzó con besitos en las nalgas, mientras yo le besaba las tetas. Entonces pude ver que Luis tenía un miembro de buen tamaño pero no exagerado, pero sí unas pelotas muy grandes. De pronto Esther dijo con voz muy tenue:

- Luis, una buena chupadita del "chiquito" y si puedes méteme la lengua.

Toda la cara de Luis estaba enterrada entre las nalgas de Esther y apartándola, me dijo:

- Pablo, ten abiertas las nalgas de Esther que así le paso la lengua mejor.

Yo dejé las tetas de mi novia, fui para atrás y le abrí bien el culo a Esther. Se veía bien el ano porque habíamos dejamos una luz encendida. Luis metió la cara y yo podía ver como pasaba la lengua por el ano de mi novia, intentando penetrarlo con su lengua puntiaguda, pero no podía.

- Esther, relaja ese culito - le dijo al fin.

Esther movió todo su culo más arriba y de repente la lengua de Luis le entró, poquito pero entró y pude ver como la movía porque Esther también movía su culo de arriba para abajo y gemía suavemente. Estaba en un éxtasis total y yo le acariciaba la almeja mientras Luis la mamaba por detrás. Una escena más que extraña ver como otro le hace estas cosas a tu novia. Entonces Luis se levantó rápido, se lubricó el miembro y arrodilló a Esther de nuevo porque ella se había recostado en la cama. Yo miraba y el amigo le dijo:

- Tranquilita Esther, que tu ya conoces lo que viene.

Luego, de un solo golpe, le perforó el ano. Esther gritó, aunque no muy fuerte, pues se veía que le gustaba que Luis se la clavase rápido. Entonces Luis empezó a entrar y salir lentamente por el culo de Esther mientras ella estaba disfrutando como loca. Yo me fui delante de su cara y le ofrecí mi miembro que ella me chupó como nunca, lo saboreaba, mamaba, lengüeteaba, lamía como nunca. Casi no la reconocía por lo transformada que estaba mientras Luis seguía dándole por el culo. Duró 20 minutos todo esto hasta que Luis terminó, se acercó a Esther, le dio besitos y le dijo algo en el oído que yo no pude escuchar. Luego Luis se recostó de costado en la cama y Esther empezó a pasarle la lengua por todo el pecho mientras yo la acariciaba por todos lados nerviosamente. Luis le dijo otra cosa en voz baja, Esther buscó de inmediato las nalgas de Luis y les pasaba la lengua. Después Esther me dijo a mí:

- Ahora no te asustes, cariño.

De inmediato se metió con el culo de Luis y se lo chupaba y besaba como si fuese el último en el planeta. El se abrió de nalgas y Esther, más que contenta, le daba una buena chupada y lamía ese agujero. Luego, Esther se dio la vuelta, me dio un lindo beso en la boca y volvió al culo de Luis. Después le pasó la lengua por todo el miembro y se lo puso todo en la boca para tratar de reanimarlo. La chupada dio resultado y a los cinco minutos se le puso de nuevo grande. Esther se lo mamó durante diez minutos más mientras yo le acariciaba las tetas pero sin dejar de ver lo que ella le hacía a Luis. Así terminamos. Ahora sí fuimos todos a la cocina desnudos sin que Luis escondiera sus deseos y le tocaba todo a Esther mientras tomamos café.

Después que se fue Luis, Esther como si nada, me dijo que lo había pasado muy bien, añadió que pensaba que Luis era muy respetuoso porque iba probando si Esther quería algo o no sin forzarla pero que se arrepentía un poco de haberle chupado el culo aunque que en ese momento en la cama sentía que todo valía y no podía detener sus impulsos. Me confesó que le gustaba ofrecer su culo y que una vez Luis, mientras eran novios, trajo tres de sus primos y entre los cuatro le habían dado por detrás durante unos 40 minutos en forma alternada y que disfrutó muchísimo aunque después le dolió el ano durante dos días.

Por ahora terminamos ahí con Luis, quien a su vez sabe que si yo y Esther no lo llamamos conjuntamente, la novela no continúa. Veremos, porque fue realmente excitante ver como a mi novia le perforaron el culo estando yo con ella, además de hacerle cosas para mis impensables a Luis, pero, en ese momento estábamos todos calentísimos y el momento pasó.

Si ocurre otra vez te escribiré, Charo, aunque por ahora Esther, que desde esa noche se ha abierto más, me ha comentado que le interesaría un cuadrangular, invitando a Luis con algún amigo de él a determinar, en cuyo caso ella me pide que yo solo mire mientras dos hombres la disfrutan haciéndole de todo y recibiendo de ella una chupada. Saludos y si lo hacemos te escribo.

  volver al menú